‘Juleca’ y Jaén van de la mano desde hace medio siglo: de sobra conocido este bastión hostelero, sigue en ‘primera división’ temporada tras temporada, ofreciendo sus múltiples servicios: enlaces nupciales, reuniones de empresas, comuniones, con restaurante, hotel, piscina…, una buena diversificación, acertadamente dirigida por la familia Lerma, desde la barriada de Las Infantas. Paso obligado de la N-323, fue, es y será parada inexcusable de viajeros y locales; el trato familiar a los clientes lo constata. Un clásico adaptado al siglo XXI.

Entrevista con Pelegrino, Paco y Ana Lerma

Pregunta.- Hablemos sobre su empresa: plantilla, servicios…
Respuesta.- Fue fundada en 1972 por mis padres, Juan Francisco y Juana. Empezó siendo un pequeño bar de carretera, pero gracias al buen servicio y a los fieles clientes, hemos crecido. Somos capaces de dar cobertura a las diversas necesidades hosteleras, ofreciendo inmejorables instalaciones y servicios. Contamos con 3 amplios salones, jardines para bodas civiles; hotel y piscina, comedores interiores, terrazas al aire libre…

Nuestra especialidad son los eventos, desde una pequeña celebración familiar a grandes citas: Jiennenses del Año, Bodas… siendo referente en la provincia.

P.- Uno de sus puntos fuertes en su negocio son la celebración de los enlaces matrimoniales. ¿han cambiado mucho las demandas de los novios en los últimos tiempos?
R.- Hemos pasado por muchas tendencias que nos han obligado a estar en constante evolución. Nunca está todo aprendido, lo importante es adaptarse a los tiempos, equilibrando estética, comodidad y gastronomía.

Anteriormente lo habitual eran las ceremonias religiosas, pero actualmente las parejas eligen ceremonias civiles. Hemos reformado nuestros jardines, creando un amplio espacio con vegetación y cascadas de agua, creando un espacio natural, idóneo para eventos.

P.- Otra “asignatura troncal” en la que sacan nota, doy fe de ello, es el sector de las comuniones. ¿Qué valoran más los padres, el servicio, precio…?
R.- Las comuniones y las bodas, son eventos familiares; aunque el protagonista principal será siempre el niño o la niña, hay que hacer un buen servicio para el disfrute de todos.
Contamos con zonas de juegos y deportivas, con cuidadores expertos para que los niños aprovechen al máximo este día, mientras los padres y familiares pueden relajarse y disfrutar de nuestros servicios de restauración y zona de baile.

P.- Pese a ser una rama fuerte… obviamente, su negocio no se centra, exclusivamente, en el sector de las bodas y comuniones. Su magnífico restaurante, piscina y hotel copan el resto de servicios.
R.- Todo es complementario. El tener un restaurante nos permite seguir experimentando con nuevos menús, a la vez que nuestro equipo mantiene su experiencia. Nuestro hotel funciona todo el año, tanto para acoger a los viajeros como para dar servicio a las celebraciones. La piscina es un concepto diferente, con espacios diferenciados para que cada familia pueda disfrutar de un tranquilo día de piscina, comiendo al aire libre en terraza.

P.- Al hilo de lo anterior. La modernización de sus servicios hace que sean más competitivos en el difícil mundo hostelero, ¿renovarse o morir?
R.- Está claro: siempre, inclusive en pandemia, realizamos reformas constantemente. Aprovechamos la difícil situación que había para mejorar nuestras instalaciones. Sabíamos que cuando volviésemos, lo tendríamos que hacer al 100%.

P.- No podemos olvidar que ustedes han sido pioneros en eventos como exponovios, por citar algún ejemplo… ¿nadie se dio cuenta, hasta ese momento, que hacía falta algo así en Jaén?
R.- Jaén es un sector de ceremonias en auge. Creímos necesario crear un espacio donde las parejas pudiesen experimentar todos los aspectos que envuelven una boda, desde el fotógrafo hasta el vestido, pasando por la gastronomía y los detalles.

La primera gala se celebró en 1993; hemos contado con personajes de la talla de Carla Duval, Vanesa Romero, Chayo Mohedano, Marta Torné…, y una larga lista más de profesionales en estas 25 ediciones. Estamos orgullosos de ser la inspiración para crear eventos similares.

P.- Muchas grandes empresas en Jaén que les confían, año tras año, sus eventos más especiales; ¿Cómo se gana esta confianza con el cliente?
R.- Solo se puede ganar con trabajo duro y experiencia. Cada año hemos demostrado que seguimos trabajando día a día con la misma ilusión y profesionalidad que el día que abrimos. Además, la confianza es algo mutuo; tenemos la suerte de poder decir que hemos convertido a nuestros clientes en amigos.

P.- ¿Es complejo dirigir una empresa con raíces totalmente familiares?
R.- Tiene más ventajas que inconvenientes. Tras más de 40 años trabajando mano a mano, hemos sabido mantenernos en un sector muy competitivo. La familia ha sido un gran apoyo y no imaginamos haberlo hecho con otras personas. No solo el apellido marca el carácter familiar de nuestro Complejo: hay empleados que llevan más de 30 años, otros que se han jubilado aquí, nuevas generaciones… Ana Lerma, nueva directora de eventos, que viene a continuar nuestro testigo. Es vital que nuestros empleados sean conscientes de lo importantes que son para nosotros; sin ellos no estaríamos donde estamos hoy.

P.- Imagino que, como a todos, la pandemia les ha hecho mella, pero la recuperación del sector está en auge, poco a poco.
R.- Ha sido un duro golpe en un momento en que estábamos en gran auge. No podemos lamentarnos por el pasado; hay que pensar que fue un momento de “relajación” de nuestro trabajo para centrarnos en lo realmente importante: la salud. Estamos muy concienciados, volvemos con más fuerzas que nunca, adaptados a las nuevas normativas y dispuestos a seguir trabajando con más ganas, si cabe.

P.- 49 años, nada menos; el año 2022 cumplirán sus bodas de oro; es algo que no todas las empresas pueden celebrar hoy día. ¿Cuál es el secreto para perdurar en el sector hostelero?
R.- Es un gran hito el que cumpliremos el año que viene y creemos que nuestro secreto es el mismo que el de un buen matrimonio: el amor. En nuestro caso, el amor por nuestro trabajo y por lo que hacemos, el sentirnos cansados pero orgullosos una vez llegamos a casa.

Texto: Manuel Miró Foto: Juleca