Antonio Salas Sola /
Historiador del Arte y Gestor Cultural

En la provincia con más castillos de Europa encontramos un municipio llamado Castellar que cuenta, en un territorio que ejemplifica como pocos la cultura ibera, con uno de los espacios de culto íbero más singulares de la Oretania, la “Cueva de la Lobera”, perteneciente al santuario de Altos del Sotillo.

Es en este municipio, ubicado al norte de la provincia de Jaén y que debe su nombre al castillo de Pallarés, donde la cultura íbera manifiesta su presencia desde el siglo IV antes de nuestra era como continuidad de un primer proceso de ocupación que hunde sus raíces en la edad del bronce. En un espacio natural idílico, a una distancia que ronda los mil metros del núcleo urbano de Castellar y flanqueado por el valle del Guadalén y Guadalimar se encuentra el paraje de los Altos del Sotillo, zona natural donde se atisba una prominente cornisa rocosa que alberga tres grutas, cuya morfología fue modelada por la presencia humana. Su estratégica posición geográfica nos permite pensar en un lugar de una importancia manifiesta en la circunscripción política de la antigua ciudad íbero-romana de Cástulo.

El paraje de los Altos de Sotillo, de caprichosa orografía, se compone, aparte de las grutas, de una serie de terrazas en las que la huella del ser humano es visible para hacer del lugar un espacio de culto de notable concurrencia. Adentrándonos en él, observamos las tres mencionadas grutas o cuevas naturales en la que destaca, por su monumentalidad, la denominada “Caverna del Ídolo” que abarca un espacio de 32 metros cuadrados de superficie y una extensa explanada en el que podían reunirse gran cantidad de fieles. Una de las principales características de este santuario es que las cuevas están unidas por una serie de hornacinas que hacen que el conjunto natural se convierta en un espacio sagrado de singular belleza. Lo más reseñable de este lugar de culto es la denominada “Cueva de la Lobera”, nombre popular con el que suele asimilar a todo este espacio sagrado íbero que nos atañe. En esta cueva se evidencia la intencionalidad de la sociedad íbera por hacer del culto a los astros algo especial, incluyendo en ella una oquedad que durante los equinoccios de primavera y otoño deja pasar la luz proyectando en las paredes rocosas una hierofanía, imagen que representa la silueta de una divinidad, convirtiendo a este santuario rupestre en un lugar místico.

Izq.: La Cueva de la Lobera pertenece al santuario de Altos del Sotillo. Dcha.: En la cueva se evidencia la intencionalidad de la sociedad íbera por hacer del culto a los astros algo especial. (Fotos: www.jaenparaisointerior.es).

Aparte de ejemplificar la simbiosis de hombre y naturaleza, este santuario ha sido fuente inagotable de cultura material ibera. En él se han hallado una extensa cantidad de exvotos en bronce que, conocidos popularmente como “mingos”, hoy ejemplifican como pocos la ritualidad íbera. Unas pequeñas piezas escultóricas en bronce de variada iconografía que ejercían de intercesoras con la divinidad a modo de ofrenda para rituales de: fecundidad, de paso hacia la madurez, curación o protección; de entre todos destacar una extensa colección de exvotos en actitud oferente, que junto al resto hoy se exhiben en museos a nivel regional, nacional o europeo.

Para el conocimiento detallado de estos exvotos y del santuario que nos atañe, existe un lugar que resume como pocos su historia: El Museo del Santuario Ibérico de Castellar. Situado en una rehabilitada Torre del Homenaje (s.XVI), forman un tándem perfecto con el santuario para conocer de forma detallada todo lo relacionado con este apasionante aspecto de la cultura ibera. El museo alberga una importante colección de artefactos arqueológicos y material didáctico orientado principalmente al conocimiento de los exvotos del santuario de los Altos del Sotillo.

Izq.: En el museo hay una importante colección de artefactos arqueológicos. Dcha.: Algunos de los exvotos expuestos en el Museo de Castellar.

Sí te gusta la historia antigua, la naturaleza y los misterios que entrañan los cultos y rituales de la sociedad ibera, en Castellar tienes un lugar de referencia para hacer un recorrido por esta cultura, déjate atrapar por un apasionante “Viaje al Tiempo de los Iberos”.