El concejal de Educación, Javier Padorno, ha visitado el colegio Alfredo Cazabán, centro donde se desarrolla el proyecto piloto de intervención educativa asistida con perros, que se desarrolla mediante tres fórmulas: la intervención social, las actividades lúdicas y la terapia asistida. «En todas ellas, el perro es un catalizador para la mejora del aprendizaje.

En el caso del Alfredo Cazabán se abordan cuestiones como las emociones, pero también se pueden buscar soluciones para problemas de integración o para la mejora del lenguaje», ha explicado.

Para acogerse a esta propuesta, que desarrollan monitores de «Perruneando», una entidad dedicada la Educación Canina y las Intervenciones Asistidas con Perros, los centros interesados solo tienen que ponerse en contacto con la Concejalía de Educación y solicitarlo.

En un primer momento, esta experiencia se desarrollará a lo largo de este curso y el siguiente, tal y como ha explicado el edil.

Hay dos modalidades, una con 12 talleres y otra de una sesión solamente, dedicado a fomentar cuestiones como el respeto a los animales.

La directora del Alfredo Cazabán, Encarnación Milla, ha puesto en valor la propuesta del Ayuntamiento, ha destacado las bondades de esta herramienta que, en el caso del centro, se desarrolla en el Aula Específica de Alumnado de Necesidades Especiales. «Es una estrategia de acción motivadora que da muy buenos resultados en niños y niñas que tienen problemas de socialización o disciplina».

En esta línea, Héctor Valverde, que desarrolla el taller junto a Marta López, ambos monitores de «Perruneando», con Bruma como perra de intervención, ha hecho hincapié en que con herramientas de este tipo se facilita a los participantes que identifiquen emociones básicas en ellos y los demás, con lo que se potencian la empatía y se resuelven problemas en el aula. «Facilitamos el manejo de la convivencia en la clase», ha resumido.