El Ayuntamiento de Martos ha celebrado este 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer haciendo una rotunda reclamación a favor de la igualdad de derechos y responsabilidades para hombres y mujeres como propias son necesarias.

La concejal de Igualdad, Ana Matilde Expósito, acompañada por miembros de la corporación municipal, ha dado voz al manifiesto del 8M en el que, en primer lugar, ha reconocido que “nunca pensamos que conmemoraríamos logros  conseguidos, y reivindicaríamos retos por conseguir inmersas, en una guerra cruel, injusta, desproporcionada e incomprensible en pleno siglo XXI”.

Así, ha analizado que si bien la guerra afecta a todas las personas, las mujeres y niñas suelen enfrentarse a una doble violencia desproporcionada, incluyendo agresiones sexuales, esclavitud sexual, prostitución forzada, trata o desaparición forzada… “España está a la vanguardia de la igualdad real entre mujeres y hombres y a pesar de ello, el camino se mueve entre los avances y las promesas y entre la consolidación y el riesgo, y su afianzamiento depende de la determinación incansable de quienes defienden la igualdad de género como un derecho humano reconocido universalmente, necesario para el bienestar, el crecimiento económico, la prosperidad, la buena gobernanza, la paz y la seguridad”, ha apuntado.

Sin embargo, como ya alertó tanto Naciones Unidas en un informe publicado en abril de 2020 como la Organización Mundial del Trabajo en otro informe en julio de 2021, la crisis originada como consecuencia de la pandemia provocada por el COVID-19 amenazaba el progreso logrado en materia de igualdad de género y de derechos de las mujeres. Informes que hoy día se agravan como consecuencia de una guerra injusta y que prevé que la crisis económica y la emergencia sanitaria impacten más severamente en las mujeres, levantando nuevas barreras para la construcción de economías inclusivas y provocando el retroceso en algunos avances conseguidos, ha agregado.

Por todo ello, ha abogado por garantizar que la ayuda humanitaria llegue a las personas que la están necesitando en Ucrania y a las personas que están siendo desplazadas, especialmente a las mujeres, niños y niñas. También se deben garantizar que las personas trabajadoras que están dando esa ayuda humanitaria lo hagan en condiciones de seguridad.

En este sentido, ha enfatizado que la inclusión a la escucha y la negociación  es parte del proceso de mejora de la sociedad al tiempo que ha constatado que la situación actual está ocasionando un impacto negativo en los derechos de las mujeres y alertamos sobre las consecuencias que este retroceso supondrá para las generaciones futuras.

Asimismo, ha incidido en que la paridad de género en los puestos de liderazgo impulsará la participación de las mujeres en puestos de toma de decisiones y el trabajo de cuidado no remunerado es un pilar fundamental de la respuesta a la crisis  mundial y como tal, debe ser visibilizado y valorado. “La inversión en la economía del cuidado es una inversión en infraestructura social y que, por tanto, debe ser considerado como sector generador de empleo”, ha agregado.

Expósito ha defendido que resulta necesario intensificar los esfuerzos en el desarrollo de políticas encaminadas a fomentar el empleo y el emprendimiento, la educación para la igualdad de oportunidades, la incorporación de las mujeres a la sociedad de la información y el apoyo a las mujeres que viven en el ámbito rural, pero que sí es  imprescindible desarrollar sistemas de recopilación de datos desagregados para comprender y abordar las desigualdades de género para que, de su análisis, podamos ofrecer una respuesta apropiada y eficaz.

Para concluir, ha remarcado que es preciso dotar a las entidades locales de los medios necesarios para llevar a cabo las competencias otorgadas en la Ley Reguladora de Bases de Régimen local para garantizar el impulso de actuaciones que contribuyan a la convivencia, el progreso y el desarrollo social y económico sostenible.