Nuestra entidad protagonista, el Ilustre Colegio de Procuradores de Jaén cuenta con una celebración muy especial en 2021: cumple nada menos que 150 años de trayectoria en nuestra provincia. Esta Corporación de Derecho Público, fundada en el año 1871, es una de las instituciones civiles más antiguas de la provincia de Jaén y la razón de ser de esta profesión jurídica no puede ser más vital: sin procuradores la Administración de Justicia no funcionaría. Mucho ha llovido desde su primer colegiado, D. Pedro de Miguel García, que juró su cargo como procurador un 20 de agosto el mismo año de su creación: sede propia, innovaciones telemáticas…, pasando de los legajos a firma digital.

El actual decano del Colegio, José Ramón Carrasco Arce, detalla la longevidad de la profesión; tiene su origen en el Derecho Romano, con el “procurator ad litem”, el precursor de la figura del procurador, continuando en la Edad Media con el “personero” y llegando hasta nuestros días con el nombre de Procurador de los Tribunales; una figura de vital importancia, que trabaja codo con codo con el resto de los operadores jurídicos (Jueces, Abogados, Letrados de la Administración de Justicia, Fiscales…) para un correcto desarrollo de los procesos judiciales.

Izq.: El decano actual, José Ramón Carrasco, en una recepción con el Rey en 2018 (foto: Manuel Miró). Centro y Dcha.: En estas fotos distan más de 100 años del ejercicio de la Procura, hoja manuscrita de principios del XIX y papeleo diario hoy en día.

El Colegio cuenta con 160 colegiados con despachos distribuidos en los 10 partidos judiciales que conforman la estructura judicial de la provincia. Por su parte, la sede tiene cinco empleados, que asumen tareas administrativas, así como de gestión del turno de oficio y de la plataforma de comunicaciones LexNET entre los Juzgados y los despachos de los Procuradores. Hay que destacar la especialización del Procurador, pues su formación requiere bien la Licenciatura o el Grado en Derecho, más un máster específico y la obligatoria colegiación para ejercer. En este aspecto se ha potenciado la figura del Procurador con respecto a sus antecesores.

Dentro de la actual sede del Colegio se aprecia, desde la zona de recepción y mesas de los empleados (repletas de trabajo, pero bien organizado) varios “antiguos enseres” necesarios para poder funcionar en los 80, cuando se mudaron a la céntrica calle Rey Alhamar 3: mecanográficas, teléfonos vintage… que coexisten con los óleos del salón de actos y conferencias y con los distintos reconocimientos que la entidad ha ido logrando con tesón y esfuerzo. Los modernos PC y teléfonos inalámbricos copan ahora el día a día, pero sin olvidar los libros y legajos de los despachos; un buen equilibrio entre viejos y nuevos tiempos.

Un dato de interés: se ignora el por qué el patrón colegial es San Antonio de Padua; y aunque todavía es una incógnita, el decano deja entrever que algo de luz sobre dicho asunto puede arrojar el libro que están preparando, con la ayuda del Instituto de Estudios Giennenses; habrá que esperar para matar la curiosidad, ya que el resto de los Colegios Andaluces tienen patrona, y Jaén patrón.

Izq.: Inauguración de la actual sede en la calle Rey Alhamar, 5. Dcha.: Imposición de la medalla de San Raimundo de Peñafort a doña Esperanza Vilchez Cruz, decana del colegio en los años 80.

Avances tecnológicos.- Toca turno a las nuevas tecnologías: un escrito del decano su web corporativa detalla la importancia de las mismas: “Las nuevas tecnologías forman parte de nuestra vida cotidiana y a veces nos preguntamos cómo se pudo vivir sin ellas en tiempos pretéritos, sin internet”. Pese a los necesarios avances tecnológicos (vital las comunicaciones telemáticas con firma digital durante la pandemia, por ejemplo), Carrasco subraya que antes de la era de las nuevas tecnologías se vivía de forma más tranquila, pues “el reloj de arena del tiempo va cayendo diariamente y sin tregua para que los procuradores cumplamos con los plazos de los procedimientos judiciales”. Estas reflexiones recuerdan a la frase “un arma noble para tiempos más civilizados”, si comparamos, paradójicamente, la pluma con el PC, haciendo alusión “sable láser” del mundo de ciencia ficción de George Lucas. Todo cambia, pero a veces tenemos que pensar si es realmente para mejor; desde nuestra posición de ciudadanos pensaremos que sí, pues esta profesión jurídica ha estado a la vanguardia del uso de medios telemáticos dentro de la Administración de Justicia, ha realizado un gran esfuerzo para la consecución de ese objetivo (casi al final del siglo XX la justicia era muy parecida a la del siglo XIX). A destacar su apuesta por el desarrollo de la plataforma de comunicaciones judiciales telemáticas LexNET.

Anotemos breves reseñas en materia económica: la retribución de los procuradores por sus servicios está regulado por un sistema de aranceles públicos; al contrario que sus compañeros abogados, que pueden fijar libremente sus minutas. Intervienen en virtud de un poder para pleitos por el que el ciudadano o la empresa les confiere la representación en los procedimientos judiciales.

Izquierda, salón de actos de la sede colegial; derecha, galardón de la Junta de Andalucía al Colegio de Procuradores de Jaén.

Al margen de dichos datos, a sus competencias profesionales se le suman las de carácter público, ostentando la capacidad de certificación para la realización de actos de comunicación. Al menos el colectivo, según indica el decano, “respira algo mejor” con las retribuciones que se perciben de la Junta de Andalucía en materia de Justicia Gratuita, tanto en burocracia como en la tediosa materia de pagos. Antes era complejo encontrar profesionales para la llevanza del Turno de Oficio (gran avance para los más desprotegidos) y ahora no hay problema en contar con ellos; en este punto la Justicia ha ganado para bien con respecto a tiempos anteriores.

Los Procuradores, esos “profesionales desconocidos” para el público de a pie realizan un gran trabajo (cargado de burocracia): son los “gestores” del sistema judicial. El “peso mediático” se lo llevan Jueces y Abogados, pero el “engranaje de la maquinaria judicial” corre a su cargo (y del resto de operadores jurídicos anexos a ellos). Estas tareas cobran protagonismo con el Premio “Toga de Plata” que concede el Colegio de Procuradores de Jaén a personas o entidades que realizan labores en favor de la Administración de Justicia. Ovación para nuestros Procuradores Jienenses, al abrigo de su patrón. A por otros 150 años.

Texto: Manuel Miró Fotos: Cedidas por el Colegio