Pepi Alcántara Buendía / Presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales Objetivos Comunes (O.CO)

Dejamos atrás un año 2020 bastante desastroso, nada hacía presagiar la noche que brindábamos por el año nuevo que nuestras vidas darían un cambio tan radical en tan poco tiempo. Una pandemia a nivel mundial que ha cambiado mucho nuestra forma de pensar y vivir.

Los vecinos de JAÉN al igual que el resto de los andaluces, somos gente de vivir en la calle, de comunicarnos, charlar con los vecinos, salir a dar un paseo por nuestras calles y plazas, salir con los niños a los parques distribuidos por toda la ciudad, tomar un café a media mañana o una cervecita a mediodía, y todo esto lo hemos visto mermado en muy poco tiempo al igual que nuestra economía y el desarrollo de nuestro trabajo en las asociaciones vecinales repartidas por toda la capital.

En la actualidad, la situación de la mayoría de las asociaciones es crítica; arrastrada por una crisis económica, no se ha podido cobrar la cuota a los socios en 2020 y posiblemente tampoco se pueda hacer en el 2021, no hemos recibido el dinero que el ayuntamiento nos adeuda, no hemos tenido ingresos por la explotación de los bares, ni se han podido hacer rifas o vender lotería. Así que muchas de nuestras juntas directivas se verán en este año que comienza obligadas a devolver las llaves de los locales al ayuntamiento, por no poder hacer frente a los gastos mínimos de mantenimiento de sedes.

Algunas, no todas, disponen de un pequeño bar en el cual los mayores tienen un lugar de encuentro perfecto para leer el periódico, jugar sus partidas de dominó o ajedrez, cambiar impresiones, y paliar un poco la soledad que en muchos casos viven, tomando un cafetito o una cerveza a precios muy asequibles.

También nos hemos visto muy afectados por no poder desarrollar las actividades diarias con los más pequeños; ludoteca, apoyo al estudio o clases de inglés; cursos impartidos en colaboración con la Universidad Popular a un módico precio y que se han visto suspendidas en el primer confinamiento y anuladas en el inicio de curso (octubre 2020/mayo 2021). Y/o el resto de actividades para personas de todas las edades, Talleres de Pintura, Bolillos, Baile de Salón, Aerobic, Pilates, Yoga, Talleres de Memoria, charlas, presentaciones, etc., que también se han visto afectados por el cierre forzoso de las asociaciones.

Hemos tenido que anular todas las actividades relacionadas con el ocio; Carnavales, Cruces de Mayo, Procesiones Infantiles, Verbenas populares, Halloween, actividades de Navidad y Reyes, Lumbres de San Antón. Actividades, todas ellas que eran las encargadas de dar vida a los barrios y mover a los vecinos.

Eso sí, las juntas directivas han seguido trabajando a puerta cerrada, para seguir con las reivindicaciones a nuestro Ayuntamiento y Junta de Andalucía sobre los diferentes temas que nos relacionan con dichas entidades, arreglo y mantenimiento de calles y plazas, arreglo de jardines y parques, farolas, fuentes, limpieza, mantenimiento de colegios y conservación del patrimonio, todo ello a través de escritos, reuniones con concejales y otras administraciones, reduciendo el aforo, intervenciones en prensa y programas de radio y televisión.

Si se puede sacar algo positivo, es que la sociedad civil ha sacado su lado más humano hacia los demás, muchas son las asociaciones vecinales que se han volcado en colaborar en los comedores sociales, ayudar a los temporeros que cada año se desplazan a Jaén para trabajar en la recogida de la aceituna, facilitándoles ropa de abrigo y mantas entre otros artículos de primera necesidad. Se ha colaborado en la confección de mascarillas que después se han repartido en los hospitales o residencias y a recoger ropa, comida y juguetes para colaborar con las personas más necesitadas.
En Jaén, el comercio, la hostelería y el ocio se han visto muy afectados, puesto que en este año que ya ha finalizado no hemos podido disfrutar nuestra Semana Santa, que atrae a numerosos turistas, ni de nuestra feria chica en honor a la Virgen de la Capilla y nuestra feria de San Lucas que se celebra en el mes de octubre, así como las actividades de Navidad y lo más triste, que los niños no puedan disfrutar de la cabalgata de reyes y el resto de actividades que se hacían en este día tan especial.

Como presidenta de la Federación Objetivos Comunes, O.CO espero que este año que comenzamos y con la llegada de la vacuna, las cosas vayan cambiando poco a poco. Por nuestra parte seguiremos reivindicando a nuestros políticos, todo lo que necesita nuestra bonita y acogedora ciudad.