Lugar de encuentro para foodies en Jaén

“Un viaje gastronómico alrededor del mundo que tiene como hilo conductor una materia prima de primera calidad y, en la medida de lo posible, de la tierra: Andalucía y, especialmente, Jaén”. Es la propuesta con la que ‘La Flaca Fusión & Street Food’ irrumpe en el panorama gastronómico de la capital. Un espíritu que tiene su fiel reflejo en una carta que recorre varios continentes y que incluye platos como los burritos mexicanos de ventresca ibérica de bellota a baja temperatura con jalapeños, verduras de la huerta a la plancha y salsa chile bocoto muy picante o el ceviche de corvina con maiz, gamba salvaje, pico de gallo peruano con aji cuzqueño o amarillo con brotes de lechugas variadas. No faltan tampoco las propuestas de “Raw food” o alimentación viva, que promueve el consumo de alimentos en crudo y que representan el Tataki de atún rojo del Estrecho o el carpaccio. “Queremos ofrecer un tipo de cocina que divierta a la gente y que, a la vez, haga que me divierta yo”, resume el chef Álex Blanco, que cada noche combina las técnicas y recetas que ha aprendido y perfeccionado en los diferentes países de Sudamérica, Asia y Europa en los que ha vivido y trabajado con algún producto local, como el tomate jaenero.

Es el responsable de una carta abierta y que varía en función del producto de temporada y de la que cada semana salen un par de sugerencias para dejar hueco a nuevas propuestas.

En ‘La Flaca Fusión & Street Food’, además, se cocina en el momento y a la vista de todos. Es otro de los rasgos distintivos de un establecimiento que sabe sacar el máximo partido a su privilegiado enclave en una terraza de la Alameda Calvo Sotelo. ‘La Flaca’ (sí, por la exitosa canción de Jarabe de Palo) es un homenaje de su propietario, el conocido hostelero Juan Álvarez Toro, al malogrado Pau Donés. “Su aparición en un vídeo durante el confinamiento me impresionó mucho y, en cierto modo, hizo que interiorizara algo: que hay que vivir el presente y no preocuparse tanto del futuro”, explica. Desde la decoración a la iluminación pasando por las actuaciones musicales en directo con temas de los 80 y los 90, y versiones del propio Pau Donés. La fórmula está gustando a los jiennenses y, de hecho, los responsables están llenando, cada noche, desde la apertura la primera semana de agosto. La acogida ha sido tal que la intención es habilitar este mismo mes una cocina en la planta baja del local.