Desde 1985 liderando el movimiento participativo en un paraíso natural a tiro de piedra de Jaén

La Asociación de Vecinos ‘Puensi’ se constituyó en abril de 1985 con el objetivo de velar por los intereses de los residentes en el Puente de la Sierra, una zona residencial ubicada a escasos minutos del casco urbano en la que se toma conciencia al instante de que no es lo mismo vivir fuera de la ciudad que hacerlo en plena naturaleza. Porque no es lo mismo conseguir escapar del calor a veces insoportable que desprenden el alquitrán o los aparatos de aire acondicionado y del efecto invernadero del Castillo de Santa Catalina y del cerro del Fuente de la Peña que hacen de Jaén un “horno”, que convivir de verdad con la madre tierra, especialmente, en forma de río. Para lo bueno y para lo malo. Porque los orígenes y la historia del Puente de la Sierra y de la propia asociación vecinal nos recuerdan hasta qué punto pueden los ríos condicionar y determinar el devenir de un asentamiento o sociedad sin necesidad de remontarnos a grandes civilizaciones antiguas, como los egipcios y su especial relación con el Nilo o Mesopotamia, con el Tigris o el Éufrates.

Justamente el 15 del presente mes de agosto se cumplen 24 años de la inundación que dejó graves daños materiales en el Puente de la Sierra y que marcó un antes y un después en el Puente de la Sierra. La crecida de los ríos Eliche, Jaén y Quiebrajano, los mismos cuyo comienzo suponen unos de los principales atractivos para visitar la zona, los mismos, fríos y limpios, en los que se han dado chapuzones los jiennenses desde tiempos inmemoriales y los mismos que abastecen las numerosas huertas del Puente de la Sierra, dejó estampas y vivencias duras, como la de viviendas anegadas y vehículos arrastrados por la riada. Pero aquella experiencia “imborrable” y, sobre todo, la capacidad de sacrificio, la empatía y la colaboración de un grupo de vecinos organizado y liderado por ‘Puensi’ fue también el germen de un fuerte sentimiento de pertenencia a una barriada y ejemplo de unidad frente a las adversidades que todavía perdura.

Izq. y centro: Fotografías antiguas aparecidas en el programa de fiestas de 2018 sobre la vida pasada en Los Puentes. Dcha.: presidente de la Asociación de Vecinos ‘Puensi’ en la actualidad, Paco Ramírez.

Un episodio dramático y una sensación de impotencia que resultan aún más complicados de borrar de la memoria, lamenta el presidente actual de la asociación, Paco Ramírez, “cuando te das cuenta de que, tanto tiempo después, seguimos sin solucionar de verdad el problema”. En este sentido, la cabeza visible del colectivo vecinal echa en falta un mayor interés y una verdadera voluntad política por parte de las administraciones por las necesidades de un barrio de Jaén que reivindica la mejora de los servicios básicos o una solución definitiva para la presunta ilegalidad de algunas viviendas, pero que también lucha porque se tengan en cuenta sus particularidades como zona residencial ubicada en un entorno rural y, por tanto, con huertas o tractores.

De ahí que en Puensi lleven varias décadas gestionando quejas relacionadas con el ancho de un carril que impide el paso de los muchos vehículos con remolque que circulan por la zona o con el estado del pavimento, por ejemplo.

Un espíritu reivindicativo que no ha perdido fuerza con el paso de los años. Una forma de proceder que si ha tenido éxito ha sido gracias, por un lado, al buen hacer o carisma de directivos como Pepe Alcántara, el primer presidente, o José Miguel Díaz. Y, por otra, por la implicación de los vecinos. Una predisposición que la directiva actual viene echando en falta de un tiempo a esta parte. “El Puente de la Sierra es un lugar ideal para desconectar después del trabajo por ejemplo y olvidarte de todo, pero para que el movimiento vecinal tenga fuerza necesitamos la participación de un número mayor de vecinos”, explica Paco Ramírez, que llegó al cargo hace ahora tres años junto con Antonio Carrillo (vicepresidente), Rafa Martos (tesorero), “Juanse”, Rosa Hernández o Manolo Troyano. Y no se trata únicamente de que el número de asociados no se corresponda con el de residentes de un barrio en el que viven unas 90 familias todo el año, pero cuya población se multiplica hasta por quince en verano. “No basta con pagar la cuota”, añade, “hay que arrimar el hombro e implicarse”.

Izq.: Unos vecinos disfrutando de la presa del Quiebrajano. Centro: Antigua piscifactoría del Puente de la Sierra. Dcha.: Bañistas paseando por la zona de Los Puentes. 

Llamamiento a la participación.- El presidente de ‘Puensi’ recuerda con nostalgia aquellos tiempos en los que el colectivo organizaba incluso campamentos con la participación de los más pequeños y ve en la cada vez mayor presencia de jóvenes un atisbo de esperanza. “Ellos son, explica, los que tienen que coger el relevo y trabajar para que sus hijos puedan disfrutar del campo de fútbol o coger sus bicicletas sin peligro”. Un llamamiento al movimiento participativo que, lejos de limitarse a las nuevas generaciones, se extiende a los vecinos de cualquier segmento de edad, desde personas mayores que quieran proponer un campeonato de dominó a cualquier otro que tenga alguna propuesta que llevar a cabo en la bonita y acogedora sede del colectivo o en los alrededores.

Como las rutas de senderismo mensuales que, además de saludables y enriquecedoras, son la evidencia de por qué el Puente de la Sierra es la puerta de entrada a varios de los principales tesoros que esconde el cinturón verde de Jaén. Se vieron interrumpidas, como casi todo, con la irrupción de la covid-19, pero será la primera actividad en retomarse una vez concluya el regreso a la nueva normalidad. La actividad de la asociación no se entiende sin este tipo de iniciativas, ideas para ocupar el tiempo de ocio que desde siempre han despertado el interés de los vecinos. Como las propias fiestas del Puente de la Sierra, que se celebran en junio-julio o los talleres de primeros auxilios. En ‘Puensi’ están pendientes de todo y se encargan hasta de que la Cofradía del Perdón de la Asomada, de la cercana ermita del mismo nombre, tenga un local en el que guardar sus enseres. Carácter reivindicativo y vocación de servicio. Jiennenses que miran por otros jiennenses.

Texto: Ayer&hoy
Fotos: Asociación de Vecinos Puensi